Causas comunes del dolor de talón: cómo diferenciarlas
Condición | Localización del dolor | Características clínicas | Clave orientativa |
Tendinopatía aquílea de la porción media | Tendón de Aquiles, proximal al talón | Dolor con la carga; rigidez | Engrosamiento y dolor a la palpación; dolor al realizar elevaciones del talón |
Tendinopatía insercional del Aquiles ± bursitis retrocalcánea | Inserción posterior del talón | Dolor con el calzado o al caminar en pendiente | Irritación por el contrafuerte del zapato; dolor en la inserción |
Síndrome de la almohadilla grasa calcánea | Región plantar central del talón | Dolor en superficies duras o al caminar descalzo | Dolor profundo tipo contusión; menor dolor al primer apoyo matutino |
Fractura por estrés del calcáneo | Calcáneo (dolor focal) | Dolor progresivo; posible dolor en reposo o nocturno | Incremento reciente de carga; sensibilidad ósea localizada |
Síndrome del túnel tarsiano / atrapamiento nervioso | Talón medial irradiado | Dolor urente o parestesias; empeora con la bipedestación | Síntomas neuropáticos (hormigueo, adormecimiento) |
Entesitis inflamatoria (espondiloartritis) | Inserciones aquílea o plantar | Rigidez matutina; frecuentemente bilateral | Asociación con lumbalgia, psoriasis, EII o uveítis |
Dolor posterior del talón: patología relacionada con el tendón de Aquiles
La tendinopatía del tendón de Aquiles es una causa frecuente de dolor en la región posterior del talón, particularmente en personas que practican deportes de carrera o salto, así como en adultos de mediana edad tras incrementos recientes en la carga o cambios en la actividad física. El dolor se localiza habitualmente en la porción media del tendón o en su inserción calcánea, se agrava con la actividad y puede asociarse a rigidez matutina 2-4.
La tendinopatía insercional puede verse exacerbada por la presión del calzado y coexistir con patologías adyacentes, como la bursitis retrocalcánea o la prominencia de Haglund. Desde la perspectiva farmacéutica, se recomienda evitar calzado compresivo, reducir temporalmente la carga mecánica y considerar la derivación para programas de rehabilitación basados en ejercicio en caso de persistencia de los síntomas 2, 4, 5.
Dolor plantar central del talón: síndrome de la almohadilla grasa calcánea
El síndrome de la almohadilla grasa del talón (HFPS) se reconoce cada vez más como una entidad clínica diferenciada dentro de las causas de dolor plantar del talón, y puede infradiagnosticarse cuando se asume que todo el dolor plantar corresponde a fascitis plantar. Los pacientes suelen referir un dolor profundo, de características contusivas, localizado en la región central del talón, que se agrava con la bipedestación prolongada, la marcha descalza o sobre superficies duras 6, 7.
El tratamiento se basa fundamentalmente en la descarga mecánica, mediante el uso de calzado amortiguado, taloneras, plantillas viscoelásticas y la modificación de la actividad 6.
Fractura por estrés del calcáneo
La fractura por estrés del calcáneo debe considerarse en pacientes con dolor de talón tras un incremento reciente de la carga mecánica, como el inicio de actividades que implican permanecer mucho tiempo de pie, un incremento del entrenamiento o el cambio a superficies más duras para caminar o correr. El dolor suele comenzar durante la actividad, pero puede evolucionar hasta hacerse persistente, incluso en reposo o durante la noche. Dada la dificultad de su diagnóstico en la exploración clínica, estas lesiones requieren derivación para evaluación médica, confirmación mediante pruebas de imagen y aplicación de medidas adecuadas de descarga 8, 9.
Dolor neuropático del talón: síndrome del túnel tarsiano y atrapamientos nerviosos
Debe sospecharse dolor neuropático del talón ante síntomas como ardor, hormigueo, entumecimiento o dolor punzante, que en ocasiones puede irradiarse hacia la planta del pie. El síndrome del túnel tarsiano, secundario a la compresión del nervio tibial, constituye una etiología bien reconocida. El diagnóstico es fundamentalmente clínico, pudiendo complementarse con estudios de imagen en el ámbito especializado 10-12.
Causas inflamatorias y sistémicas: espondiloartritis (entesitis)
El dolor de talón puede ser expresión de entesitis, entendida como la inflamación en los puntos de inserción tendinosa o ligamentosa.
En el contexto de las espondiloartritis (SpA), la entesitis es una manifestación frecuente, siendo el dolor de talón una forma de presentación característica. Debe sospecharse en casos de dolor bilateral en el talón, rigidez matutina prolongada, dolor lumbar de características inflamatorias o patologías asociadas como psoriasis, uveítis o enfermedad inflamatoria intestinal 13, 14
!! La coexistencia de dolor de talón con alguno de estos signos clínicos debe alertar sobre una posible etiología inflamatoria subyacente y justificar la derivación para evaluación especializada.
CRITERIOS DE DERIVACIÓN: SIGNOS DE ALARMA EN EL DOLOR DE TALÓN
Nivel de urgencia | Signo de alarma | Relevancia clínica |
🔴 Inmediata | Incapacidad para la carga, dolor intenso tras traumatismo | Sospecha de fractura o rotura tendinosa |
🔴 Inmediata | Dolor súbito en región posterior del talón con sensación de “chasquido” | Sospecha de rotura del tendón de Aquiles |
🔴 Inmediata | Eritema, aumento de temperatura, edema ± fiebre | Sospecha de proceso infeccioso |
🟠 Prioritaria | Dolor en reposo o dolor nocturno | Posible fractura por estrés |
🟠 Prioritaria | Dolor óseo localizado en el talón | Posible fractura por estrés |
🟠 Prioritaria | Dolor urente, parestesias o hipoestesia | Posible atrapamiento nervioso o neuropatía |
🟠 Prioritaria | Dolor bilateral de talón con rigidez matutina prolongada | Sospecha de enfermedad inflamatoria |
🟡 Derivar si persiste | Ausencia de mejoría tras 6–12 semanas de autocuidado | Considerar diagnóstico alternativo |
🟡 Umbral más bajo | Diabetes, neuropatía o enfermedad vascular periférica | Mayor riesgo de complicaciones |

